No hay vuelta atrás cuando tu cabeza roza el abismo. Nada se
puede cambiar si ha ganado la locura al realismo, y yo estoy lleno de un
quijotismo que envenena. La oscuridad es mi Dulcinea. Despiértame, necesito que
sigas a mi vera.
Suelo volar a ras del suelo, y mírame ahora. La resignación
me ha dado libertad. Te antepuse al cielo. Tú echaste fuego al hielo al
sonreírme mientras caía una tempestad.
He tocado fondo sin siquiera aterrizar. Tú te fuiste antes,
y yo te quiero encontrar. El viento se lleva todo lo que no podemos callar.
Sigo buscando tus “te quiero” como un pirata en alta mar.
Por ti.
Cariño, tú te estrellaste en mi cielo y no fuiste fugaz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario