viernes, 25 de abril de 2014

Vivir mi sueño. Soñar mi vida.

Haya un sol radiante en el cielo
o haya un fuerte y gélido viento.
Se haya cansado de mí el tiempo,
o haya sido lo mas incierto
posible, en el posible centro,
lo cierto es que te llevo dentro
del corazón de negro espectro,
más que un nocturno gato negro
o tinta negra de un tintero.
Corazón roto pero entero,
mas extenso que un doble cero
que ojalá fuera duradero.
¿Duradero? No hay nada eterno
Ni el cielo azul, ni el rojo infierno.
Solo que el tiempo pasa lento
cuando veo tus besos, cientos
de ellos. Nunca me cansaré.
Más bellos que un amanecer.
Y yo los veo florecer,
y espero mi primera vez.
Los veo pero no los siento.
En silencio...
Pero ya llegará el momento,
en el que se olvide el lamento.
Porque muero por encontrarte,
por abrazarte y no soltarte,
por besarte y acariciarte.
Por no cansarme de mirarte.
Por mi feliz imagen soñada
tantas veces en la almohada.
Una (mi) princesa encantada,
por la manzana envenenada.
Por eso nunca dormiré
a tu lado, no cerraré
mis ojos. No quiero perder
mi sueño, y despertar, y no ser...

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